Los vasos sanguíneos de los ojos son indicativos de las funciones cognitivas y de la inteligencia

La amplitud de los vasos sanguíneos de la retina, ubicada en la parte posterior del ojo, puede indicar la salud del cerebro, años antes de la aparición de enfermedades neurodegenerativas y otras deficiencias, según un nuevo estudio.

La investigación sugiere que los procesos que vinculan la salud vascular y la función cognitiva comienzan años antes de la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Crédito de la imagen: Loretta Flame (Morguefile)

La investigación sugiere que los procesos que vinculan la salud vascular y la función cognitiva comienzan años antes de la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Crédito de la imagen: Loretta Flame (Morguefile)

Las investigaciones han mostrado que las personas más jóvenes que puntúan bajo en pruebas de inteligencia, tienden a tener un mayor riesgo de sufrir de mala salud y de tener una vida más corta; sin embargo factores tales como el estatus socioeconómico y la conducta respecto a la salud no explican por completo la relación.

El científico psicológico Idan Shalev de la Universidad de Duke y sus colegas se preguntaron si la inteligencia podría servir como un marcador que indica la salud del cerebro, y específicamente la salud del sistema de los vasos sanguíneos que proporcionan oxígeno y nutrientes al cerebro.

Para investigar la posible relación entre la inteligencia y la salud del cerebro, los investigadores utilizaron tecnología prestada de la oftalmología.

Shalev y sus colegas utilizaron imagenología digital de la retina para abrir una ventana a las condiciones vasculares en el cerebro, al observar los pequeños vasos sanguíneos de la retina, situada en la parte posterior del ojo.

Los vasos sanguíneos de la retina tienen un tamaño, estructura y función similares a los vasos sanguíneos en el cerebro, y pueden proporcionar una forma de examinar la salud del cerebro en seres humanos vivos.

Los investigadores encontraron que tener vénulas retinianas más amplias se relaciona con un menor coeficiente intelectual a los 38 años, incluso después de que los investigadores tomaron en cuenta varios factores de riesgo relacionados con la salud y el estilo de vida, así como otros factores ambientales de riesgo que podrían haber influido.

Las personas que tenían vénulas retinianas más amplias mostraron evidencia de déficits cognitivos generales, con las puntuaciones más bajas en numerosas medidas de funcionamiento neuropsicológico, incluyendo la comprensión verbal, el razonamiento perceptivo, la memoria de trabajo, y la función ejecutiva.

Sorprendentemente, los datos revelaron que las personas que tenían vénulas más amplias a los 38 años, también presentaron un menor coeficiente intelectual en la infancia, 25 años antes.

Los resultados sugieren que los procesos que vinculan la salud vascular y la función cognitiva comienzan mucho antes de lo que se pensaba, años antes de la aparición de enfermedades neurodegenerativas.

El estudio no se ocupó de los mecanismos específicos que impulsan la relación entre los vasos retinianos y el funcionamiento cognitivo, pero los investigadores suponen que puede tener que ver con el suministro de oxígeno al cerebro.

El estudio se publica en Psycological Science.

Fuente: Association for Psycological Science

2 Comentarios

  1. Si no se encuentra la tecnología para permanecer indefinidamente con nuestro EGO, aunque el organismo humano sea la mayor parte artificial; la ciencia seguirá en pañales.

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