La depresión y el sentido del olfato parecen tener un vínculo

Los pacientes con depresión grave tienen trastornos olfatorios que hacen que los olores extraños les parezcan agradables. Estos trastornos pueden ser un marcador de la enfermedad o del riesgo de recaída.

El área del cerebro implicada en la sensación placentera causada por los olores presenta problemas en las personas con depresión. Crédito: Stock.xchng (JR Goleno).

El área del cerebro implicada en la sensación placentera causada por los olores, presenta problemas en las personas con depresión. Crédito: Stock.xchng (JR Goleno).

Un equipo de investigadores pudo haber identificado un nuevo marcador asociado con la depresión: el olor. La depresión es un problema importante de salud pública, cuyo diagnóstico y cura siguen siendo difíciles. Por esta razón, los científicos siempre están buscando nuevas herramientas para facilitar la detección y el tratamiento de la enfermedad.

“Las personas con depresión grave tienen dificultad para experimentar los placeres”, dijo Catherine Belzung, coautora del estudio. “Además, el área del cerebro implicada en la sensación placentera causada por los olores, presenta problemas en estas personas. Así que hay dos razones para interesarse en el olor de estos pacientes”, añadió. Para ello, los investigadores sometieron a 18 personas hospitalizadas, por un episodio de depresión mayor, a pruebas olfativas. Sus resultados se compararon con los de 54 voluntarios sanos.

Déficits olfativos en la depresión

Todos los participantes fueron expuestos a ocho olores diferentes, algunos agradables y otros no, así como una mezcla de olores, que de acuerdo con Belzung, corresponden más con la percepción de los olores cotidianos. Es aparente que los pacientes con depresión distinguen menos los diferentes niveles de la intensidad del olor, identifican mejor aquellos presentes en mezclas, y son poco sensibles a los olores agradables, en comparación con las personas sanas. Sorprendentemente calificaron como malos olores a la vainilla, la canela y la almendra.

Después de la consulta, los pacientes con depresión comenzaron un tratamiento con antidepresivos durante seis semanas, y luego se les repitieron las mismas pruebas al final de ese período. Aunque el tratamiento fue eficaz en todos ellos, los trastornos olfativos persistieron. “Sólo un olor se había convertido en agradable en la mayor parte de ellos. Es un olor que se asocia con los recuerdos de la infancia: el olor a almendras amargas del pegamento utilizado en la escuela”, dijo la investigadora.

Un marcador por validar

Los trastornos olfativos son evidentes en los pacientes con depresión severa. Sin embargo, antes de hacer un marcador de la enfermedad, los científicos necesitan verificar que se trata de una característica específica de la depresión, o si existe en individuos con otras enfermedades psiquiátricas y neurológicas. Un ensayo está en marcha en la enfermedad de Alzheimer y en pacientes con dependencia del alcohol.

Por último, dado el hecho de que estas alteraciones persisten después de la curación, los investigadores se preguntan si no son los motores en el riesgo de recaída. En este caso, estos problemas podrían ser un nuevo marcador de riesgo de recaída. Un vía adicional para explorar.

Fuente: Institut national de la santé et de la recherche médicale (Inserm).

Un comentario

¡Nos gustaría saber lo que piensas!

Tu dirección de email no será publicada.Los campos marcados * se deben llenar. *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>